Predicadores Piratas

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El predicador pirata #1 es la persona que copia totalmente palabra por palabra el sermón de otra persona con el propósito de predicar ese mensaje delante de una audiencia, ya sea copiado del internet o de un libro de bosquejos.

Aquí les presento algunas de las posibles motivaciones para depender de sermones copiados:

1. Falta de tiempo

El afán diario, muchas responsabilidades, poca organización.

2.Tiempo de Crisis

Enfermedad, problemas familiares, problemas emocionales, pecado.

3. Complejo de inferioridad

Inseguridad, falta de preparación académica.

4. Competencia entre líderes

El personalismo en la iglesia: Yo hice…, yo fui encomendado por Dios, yo recibí el llamado, yo tengo la unción, yo tengo el ministerio, yo, yo, yo… Afán por sobresalir.  Muchas veces recibimos la impresión de que el líder es mayor que la divinidad.

He leído algunos artículos sobre este tema y no estoy de acuerdo con algunos de los argumentos utilizados para amonestar sobre la práctica de copiar sermones de otros predicadores. Creo que podemos utilizar o copiar segmentos del sermón para utilizarlos en nuestras predicaciones, pero no deberíamos predicar un sermón palabra por palabra de otro predicador.  Copiar un buen bosquejo podría ser una buena guía para dirijirnos, pero ese documento copiado no debería ser el sermón para predicar. No debemos olvidar citar el autor del ser sermón.


Algunas cosas para pensar:                                                                                                                              Nosotros siempre somos influenciados por otros, para bien o para mal.

(En muchas ocasiones el artista se inspira en la obre de otro artista; el que diseña un avión se basa en un modelo ya creado.  Siempre aprendemos de los demá.  Cuando descubrimos una gran verdad en un bosquejo de un predicador intentamos incorporarlo a nuestro mensaje pues sentimos que tanto yo, como la iglesia necesita aprender o repasar esa verdad.  Creo que seriamos irresponsables al no compartir la enseñanza reibida al estudiar el bosquejo del sermón de otro predicador.  (No olvidemos que el bosquejo de un sermón con contenido sano es también revelación de Dios

Cuando estamos en el pulpito podemos decir: “La exhortación para este día” o “la reflexión de la palabra de Dios para hoy es”, y no el estribillo abusado: “Dios me dijo” o “Dios me dio esta revelación”. También hay algunos que se jactan diciendo “Dios me dijo” y realmente es un sermón copiado totalmente.               Muchos se esmeran en convencer a la audiencia sobre la revelación especial acerca de su persona.              Realmente lo que hacen es depositar toda su confianza en un sermón bien organizado, antes que en Dios.

Creo que es una gran bendición contar con tantos recursos en el internet disponible para todos sin distinción de denominaciones, razas y estratos sociales.  Estos recursos están ahí por obra de Dios, depende de nosotros darle el uso adecuado.

Seamos humildes, demos el crédito justo al que lo merece.  No olvidemos actualizar el sermón a nuestro entorno, a nuestra comunidad y a nuestro vocabulario.


El estudio y la reflexión para un sermón podrían incluir los siguientes elementos y prioridades básicas:

  • Oración.
  • Estudiar la biblia.
  • Realizar una exegesis bíblica.
  • Estudiar comentarios bíblicos.
  • Estudiar sermones de otros predicadores sobre el mismo tema.
  • Reflexionar
  • Preparar el sermón.

Es plan de Dios es que la iglesia tenga fácil acceso a los recursos necesarios para la evangelización y la educación cristiana.

Cuando descubras una verdad impactante compártela, con otros.  Puedes decir en tu sermón: “una vez un pastor dijo o puedes citar la fuente de informaciónNo pretendamos impresionar a otros al atribuirnos la autoría o inspiración de un sermón producido por otra persona.


Algunas sugerencias prácticas para los que tienen el privilegio de predicar en la iglesia:

1. Asiste a los estudios bíblicos de tu iglesia.

2. Matricúlate en un instituto bíblico.

3. Lee libros de homotética, hermenéutica, cometarios bíblicos y bosquejos de sermones.

4. Aprovecha los recursos en internet, sea cuidadoso “no todo lo que brilla es oro”.

Precaución: hay muchas doctrinas, dogmas y filosofías que suenan bien en nuestros oídos, pero son contrarias al Evangelio de Jesucristo.

Precaución: hay muchas doctrinas, dogmas y filosofías que suenan bien en nuestros oídos, pero son contrarias al Evangelio de Jesucristo.

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